Hay niños que sonríen con la mirada, que hablan con ilusión, que tiene el don de alegrar la vida a los demás ¿Es tu hijo uno de esos niños?
La Inteligencia Emocional
Representa un gran avance en los estudios de la conducta humana. Hasta hace un tiempo la inteligencia sólo se medía en términos del coeficiente intelectual y desempeño escolar, sin embargo, gracias a las investigaciones hoy se sabe que hay niños que están por debajo del estándar aceptable de C.I. y obtienen resultados exitosos en su desempeño escolar. Por lo contrario, había niños con alto índice académico que no lograban alcanzar los objetivos de éxito.
La inteligencia emocional es la capacidad de formarse en el conocimiento propio y en habilidades para percibir los sentimiento de los demás. Es la capacidad para sentir y expresar las emociones. El éxito o fracaso de las personas está definido en un 80% por su inteligencia emocional.
Las emociones nos guían para encarar situaciones particulares o tomar decisiones, es por ello que es importante educar las emociones del niño para que puedan responder positivamente y tener la vida sana como personas felices.
Los niños emocionalmente inteligentes tienen el deseo de aprender, tienen mejor tolerancia a la frustración, son más saludables, se automotivan, saben expresar sus emociones espontáneamente, tienen confianza en sí mismos, son flexibles se conectan con los otros, son empáticos, pero sobre todo se respetan y respetan a los demás.
Goleman en su libro sobre Inteligencia Emocional habla de cinco áreas de habilidades:
* Autoconocimietno emocional
* Control Emocional
* Automotivación
* Reconocimiento de las emociones ajenas
* Habilidad para las relaciones interpersonales.
Los padres son los primeros responsables en conocer y crear herramientas para fortalecer la inteligencia emocional de sus hijos, porque son quienes brindan las primeras palabras de afecto y emociones durante los períodos sensitivos.La inteligencia emocional la podemos crear, alimentar y potenciar quien mejor que con su amor y entrega a sus propios hijos.Les damos algunas sugerencias
Vivamos cada día en familia. Nuestra historia de familia, anécdotas, experiencias, son importantes, gratificantes y hasta divertidas
Nada mejor que ser ejemplo. Sea un modelo de persona coherente, integra y llena de ilusión y amor. Eduque con el ejemplo.
Diga las palabras mágicas. La cortesía logra abrir puertas inimaginables.
Emplee una disciplina positiva. Las palabras de estímulo, las reglas claras y explicación de razones de acuerdo a la edad lograrán buenos resultados.
Estimule una cultura familiar de cooperación. Un espíritu de trabajo en equipo, de ser partes de un todo ayudará a salir a todos adelante.
Brinde amor y respeto. Esta es la base de la inteligencia emocional.
Favorezca la comunicación no verbal. Los gestos, caricias, palmaditas de ánimo, guiño son parte del lenguaje emocional.
Deje experimentar a su hijo. No le quite las piedritas del camino